Testimonio de afectado de TOC

Al principio todo era gris, creía que nunca jamas saldría de este agujero negro y profundo, me quedé sin vida, sin amigos…

Poco a poco me fue consumiendo, no sé de qué forma empecé, ni como esto avanzo, solo recuerdo que muchas veces tuve ganas de morirme, porque lo que tenia no era vida.

Al cabo de un tiempo, me quedé de la cama al sofá y viceversa, perdí muchos kilos y también estuve muy muy triste. Pensé que esto no tenia salida, mi familia (la cual me ha apoyado y ayudado siempre) y yo fuimos a varios especialistas, ninguno sabia qué hacer, ni siquiera qué medicamento me debía de tomar.

Creí que todo lo que me quedaba de vida iba a ser un infierno, incluso se me quitaron las ganas de vivir por completo. No sabíamos qué tenia, hasta que un buen día buscando muchísimo por Internet encontramos a un profesional, Alejandro Ibarra.

Estábamos desesperanzados, puesto que hay muy pocos especialistas que sepan de verdad lo que es el TOC. Hace “x” años que estoy en terapia, pero me he llevado 12 años en una prisión (mi mente).

La verdad es que a veces pienso que soy muy fuerte, porque lo mal que lo pasamos solo lo sabe el que lo vive. Nadie mas puede entender tan profundamente como te puedes llegar a sentir, con ataques de ansiedad constantes.

Cada día es una auténtica misión por superar, tu cabeza te da millones de vueltas al día, es una auténtica locura, te dan ganas de arrancártela y vivir sin ella. Menos mal que ese día encontré a mi amigo y psicólogo Alejandro Ibarra.

Entramos en la primera consulta sin esperanza, pensando que mi vida seria así siempre e iba a ser iguales a los anteriores “especialistas”. Después de “x” tiempo en consulta parece mentira que de tenerle pánico absoluto a una cosa, ahora esa cosa sea lo mejor que tengo en la vida.

Que cada día que pasa logro superar mas obstáculos, y aun ni me creo que a veces tolere pensamientos y ansiedades tan fuertes. Hace “x” tiempo estaba en cama y sofá todo el día y de ahí a: poder trabajar, poder salir a la calle sin miedos, poder tomar un café con tus amigos sin tener ningún tipo de ansiedad, ni rituales, poder usar la ropa días seguidos, poder evaluar lo que verdaderamente esta limpio y sucio de verdad, poder tocar animales, plantas, la tierra, o el suelo de tu casa, e infinitas cosas mas, y no tener compulsiones…

Aun estoy luchando por salir de esto, ya queda menos pero; la vida sin TOC debe ser maravillosa.

GRACIAS ALEJANDRO, DE VERDAD, GRACIAS, TE DEBO LA VIDA. ANÓNIMO (porque la gente es muy cruel y por desgracia nadie entiende los trastornos mentales).

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