Escribo desde el mismo cuaderno dónde apunté mi primera cita con Vanesa, terapeuta del equipo de PSINCO Alejandro Ibarra y que ha estado conmigo guiándome en el proceso, sólo que en ese momento escribía con mucho miedo y ahora escribo aliviada porque por fin he salido del pozo y ha llegado la tan esperada recuperación.

Tengo 28 años y hace 7 meses me diagnosticaron de TOC puro.

Soy una tía normal, que ha tenido y tiene una vida normal y que ha tenido una infancia normal. Esto lo digo porque el TOC no discrimina, no entiende de género, ni de clase ni de nada. Aunque sí que es verdad, que si miro hacia atrás la ansiedad y el miedo me han acompañado a lo largo de mi vida muchas veces.

Todo empezó de manera repentina. Una imagen intrusiva llego a mi mente y con ella pensamientos irracionales desagradables, angustia y tantas emociones juntas que no podría describir al día de hoy. La verdad que no recuerdo mucho el contenido de todo ese ruido mental, simplemente estaba viviendo una pesadilla.

Enseguida detecté que me ocurría algo que no podía gestionar y que además estaba alimentando con lo que yo no sabía entonces que eran, las compulsiones mentales.

Una semana después (para mí fue como un siglo) me di cuenta que esto iba para largo y que no era algo que pudiera solucionar sola, así que busqué la ayuda de un psicólogo. Encontré a una psicóloga y ella, seguro que con toda la buena intención, intentó ayudarme, aunque haciendo todo lo que está contraindicado para el tratamiento del TOC: Debate, relajación a través de realidad virtual y al final de la terapia me dio una gomita para hacer parada de pensamiento (os podéis imaginar cómo acabó la gomita al final del día) En fin, ahora me rio de toda esa situación pero salí de allí más hundida, aún si cabe, y menos comprendida que nunca.

Llegué a casa y esa misma noche seguí buscando algo que me aliviara esta angustia. Fue ahí cuando descubrí a Alejandro Ibarra en YouTube y ¡Menos mal! Sus vídeos informativos me ayudaron a detectar lo que me estaba sucediendo.

Cuando descubrí que ejercía aquí en España vi un rayito de esperanza y cuando escuché en uno de sus vídeos que hacia terapia por Skype no dude ni un segundo, yo vivo en Logroño.

Le mandé un email esa misma noche, al día siguiente se puso en contacto conmigo. Fue claro y conciso, era lo que necesitaba, ya que en ese momento no era yo misma…Estaba más asustada que nunca y necesitaba claramente ayuda.

Me puso en contacto con Vanesa para concretar una cita vía Skype. Sólo hicimos terapia hablada en la primera sesión para el diagnóstico, entrevista y hablar de la técnica EPR, después de esa sesión, las siguientes se basaron en cerrar los ojos y exponerme. Vanesa naturalizaba tanto todo lo que me estaba pasando que me deje llevar totalmente y confié en ella desde el primer día.

No voy a mentir, he pasado más miedo que nunca pero en ese momento y aunque vaya en contra de toda lógica, el miedo y la ansiedad son tus mejores aliados. Es muy difícil darle la mano al miedo cuando llevas toda la vida haciendo de forma automática, todo lo contrario.

He hecho terapia durante 7 meses. Me lo he tomado muy enserio desde el primer momento, he currado mucho, he hecho caso a todo lo que me decía mi terapeuta y me he enfrentado a mis peores pesadillas día a día. El trabajo en terapia es recíproco, no solo es tarea del terapeuta. Esto es algo que tienes que tener muy claro, el terapeuta te guía pero al final el que tiene que currar, cerrar los ojos y enfrentarse a ello eres tú. Tampoco voy a decir que ha sido un camino de rosas, he tenido caídas, pero paso a paso, con paciencia, llega la recuperación.

¿Qué me dio muchísimo miedo exponerme y hacer EPR? Por supuesto, pero más miedo me daba la vida que estaba llevando. Perdí mi autonomía ya que no podía estar sola ni un segundo, iba a trabajar como una autómata, vivía en mis pensamientos irracionales 24/7, he tenido más ansiedad, insomnio, pesadillas brutales y más tristeza que en toda mi vida. Esa no es la vida que quiero ni me merezco.

Si tú que me estás leyendo y estás en la misma situación en la que estaba yo, lleves el tiempo que lleves afectado de TOC y viviendo esta pesadilla, ponte en manos de un especialista, confía en la psicología, confía en un experto en TOC y confía en la EPR. Yo obviamente recomiendo el equipo de PSINCO porque mi experiencia con ellos ha sido buenísima pero si por lo que sea no vives en Sevilla o no quieres hacer terapia Skype, busca a alguien experto y con experiencia y empieza a salir de la trampa, porque TOC podría perfectamente llamarse así: trampa mental.

Y si ya has dado el paso y estás en el proceso y se te está haciendo muy duro, sigue, aunque estés triste, enfadado, asustado, sigue porque poco a poco vas deshaciendo esa maraña de pensamientos y al final se ve todo con una perspectiva diferente.

Si este testimonio llega a alguien que esté sufriendo y da el paso para empezar con la terapia, ya me doy por satisfecha. Y ojalá sirva también para que no te sientas tan solo. También me va a servir para cerrar por fin esta etapa de mi vida, que aunque ha sido lo más duro que he vivido nunca y aún me queda gestionar todas las emociones tan intensas que he vivido, he sacado un aprendizaje muy valioso y que me va a servir siempre: soy más fuerte de lo que siempre había creído.

Agradezco de corazón a Vanesa por apoyarme y guiarme en el camino y a Alejandro por el trabajazo prosocial de difusión que hace día tras día para llegar a muchos afectados y que es tan necesario para desmitificar el TOC y luchar contra el estigma.

La distancia no es un obstáculo!! terapia online llevada a cabo vía Skype desde Logroño!

De verdad, os admiro.

¡Hasta siempre y un abrazo!

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