TOC Amor - Relacional Psicólogo Alejandro Ibarra
TOC Amor – Relacional Psicólogo Alejandro Ibarra

Caso éxito afectada recuperada con TOC Amor – Relacional ROCD con terapia vía online

“Hola a todos, mi nombre es María y tengo 25 años.

La verdad es que no sabría decir el momento exacto de la aparición de mi TOC, digamos que siempre he tenido esa condición de obsesionarme con las cosas.

Recuerdo una vez cuando tenía 12 años, en el que no podía quitarme de la cabeza que tenía que ser monja, aun que no era lo que yo quería. Solo con pensarlo, me ponía a llorar y no paraba de comentarlo con mi abuela y conmigo misma.

Me duró los dos meses del verano y desapareció. En ese momento, evidentemente, yo no lo atribuí a ningún trastorno mental. Episodios así se fueron repitiendo en mi vida, pero desaparecían, la ansiedad y los pensamientos eran temporales.

Me obsesionaba con repetir números, con limpiarme las manos, con la muerte de familiares o la mía propia, pero nunca la obsesión llegaba a controlar mi vida, y siempre lo solucionaba discutiendo conmigo misma y rezando, aunque no sé ni si creo en Dios.

Eran mis compulsiones, aunque yo no lo sabía, y me aliviaban la ansiedad. Eso duró hasta hace, mas o menos, un año y medio, cuando empecé a tener una serie de pensamientos intrusos que me generaron un estado de ansiedad que pudo conmigo y entré en depresión.

Los pensamientos estaban relacionados con mi pareja actual, me ‘obligaban’ a dejarlo y volver con mi expareja, me planteaba constantemente si era feliz con él, si de verdad quería estar con él, y así, en bucle 24 horas. No podía salir de ahí.

Empecé una terapia psicológica no especializada, que tengo que decir, que me ayudo a entender lo que me pasaba, me dijo que tenía TOC y me explicó lo que era. Conseguí avanzar algo, pero siempre volvía a sentirme igual, sin control de mi mente. Y los días donde los pensamientos y la ansiedad eran muy altos me sentía muy frustrada, porque me dejaba convencer por lo que pensaba y me daba miedo.

Es muy fácil decir; ‘no somos lo que pensamos’, pero no es fácil de aceptar eso cuando tienes un pensamiento 24 horas en la cabeza. Tenía miedo de no ser capaz de avanzar, de quedarme ahí siempre estancada. Así fue como llegue aquí, a través de una amiga que también tiene TOC. Me habló de esta clínica, y contacté con Alejandro, y él me puso en contacto con Vanesa.

Estaba muy nerviosa y tenía miedo de que me dijeran que no era TOC, sino que era verdad todo lo que pensaba. Pero estaba convencida de que tenía que avanzar y ‘vencer a mi cabeza’, que no podía estar así toda mi vida, con miedo, tristeza y peleándome con mi mente. Y gracias a eso, y a la ayuda y orientación de Vanesa, dentro de dos días me van a dar el alta.

El camino ha sido duro, no voy a mentir. La EPR es dura y te hace sentir muy mal, tan mal que te da miedo hacerla. Pero funciona. Que me den el alta no significa que haya desaparecido mi TOC, por que es una parte de mí, de mi personalidad, pero sí significa que tengo las herramientas necesarias para enfrentarme a él cada vez que aparezca. Se puede decir que estoy recuperada al 80% y que ya los pensamientos, cuando vienen, no duran 24 horas.

En los días con ansiedad muy alta, que tengo sobre todo después de una época de estrés, pueden durar 2 horas. Ya puedo disfrutar de mi vida, de mi pareja, de mis amigas, mi familia, cosa que antes no podía, no me permitía el TOC.

Esto se lo debo a Alejandro, a Vanesa y a la EPR. Y no solo a ellos, sino a mi familia y amigas que me apoyaron y arroparon cuando lo necesitaba, pero, sobre todo, mi novio, que gracias a él y a su comprensión conseguí avanzar, nunca se separó de mi lado en el proceso e hizo que nunca me sintiera sola.

Solo deciros que mucho animo a todos, que no estamos solos, y que hay salida, o más bien un camino de aprendizaje y aceptación para poder vivir en paz con nuestra mente, y eso es lo que, realmente, todo el mundo persigue.

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