ROCD TOC Amor Relacional Psicólogo Alejandro Ibarra
ROCD TOC Amor Relacional Psicólogo Alejandro Ibarra

Testimonio de afectado recuperado de TOC Amor – Relacional ROCD con terapia vía online desde Colombia

¡Hola!
A ti, que estas leyendo esto, ya sea que estés buscando ayuda, o ya sea que estés en tratamiento y estés buscando testimonios de recuperación de afectados para sentirte identificado, o incluso, si estás aquí por que estás haciendo compulsiones (voluntaria o involuntariamente), este relato es para ti.

Me llamo Nicolás, soy colombiano y he padecido TOC casi desde que tengo memoria… aunque no lo supiera.

Simplemente pensaba que mi vida era así. Obsesionándome con las cosas mas importantes para mi (familia, gustos personales, relaciones) y asegurándome (mediante compulsiones) de que todo fuera o estuviera como yo “pensaba” o “sentía” que debía ser. Obviamente, cuando las cosas no marchaban de acuerdo a mi rígido “plan” todo mi mundo tambaleaba.

Haciendo memoria y cotejando con el entendimiento que tengo del TOC hoy en día, recuerdo que desde niño me obsesionaba la idea de que mis padres iban a morir. Esto me aterraba y para contrarrestarlo, una vez aparecía esta idea, yo recitaba una pequeña frase en mi cabeza. Esto me daba alivio momentáneo, pero lo que ignoraba por aquel entonces, es que cada vez que realizaba este pequeño ritual, me sumergía mas y mas en el engañoso y peligroso juego de la obsesión. Era como una droga, que daba alivio momentáneo, pero a largo plazo, necesitaba cada vez mas realizar el ritual, de manera mas estricta, para “sentir” esa pseudo seguridad fabricada por mi mismo.

Este episodio, recuerdo que me acompaño durante mi niñez temprana y se mantuvo dormido, durante algunos años, hasta que entré a la adolescencia. Allí volvieron los temores y las ideas intrusivas sobre la seguridad se mis padres. Esta vez, el ritual iba un poco más allá. La compulsión para “combatir” la obsesión consistía en llamar a mis padres cuantas veces fuera necesario para asegurarme de que estaban bien. Pero nuevamente me sumergía mas y mas en un viaje sin fin, donde cada vez mi obsesión me pedía mas, era mas intransigente y severa y nada parecía saciar su hambre, por que para la obsesión, nada es suficiente. Esto no solo me estaba afectando a mi, también estaba afectando fuertemente a las personas cercanas, en espacial a mis padres. Y así, como volvió el TOC a mi vida, de la nada, igual desapareció por otro periodo de tiempo.

El siguiente episodio que recuerdo, y quizás el mas reciente, es aquel que empezó en la universidad y me acompañó hasta hace muy poco. Allí mi TOC regreso de otra forma, por que este siempre se adapta y cambia de acuerdo a las circunstancias (parece inteligente el sujeto este). Comenzaba mis primeras relaciones sentimentales adultas y de una u otra forma, el TOC se las arreglaba para hacerme dudar de todo lo relacionado a mi pareja (apariencia, forma de ser, etc) o a la relación en si (¿Me gusta lo suficiente? ¿La quiero? ¿Se siente bien?). Mis relaciones siempre se encaminaban hacia la misma dinámica, donde siempre terminaba dejando o alejando de mi pareja por las dudas fabricadas por mi mismo que me agobiaban. Este proceder nunca era la solución definitiva, y aun cuando terminaba la relación, seguía obsesionándome y compulsionando por la relación que ya había pasado. Sin mencionar lo mal que me sentía por el mismo hecho de terminar la relación y alejarme de una persona que en el fondo sabía que me gustaba y me llevaba bien. Esto muchas veces, durante estos agobiantes duelos con la obsesión, me llevaban a experimentar ataques de ansiedad bastante intensos que consumían gran parte de mi energía y mi tiempo, y afectaban profundamente a las personas queridas.

Cómo está situación era recurrente, simplemente asumí que mi vida era así, que yo era así y que las relaciones eran una experiencia difícil y agotadora para mi. Hasta que conocí y empece una relación con la mujer que me encuentro actualmente, la compañera de viaje en este trasegar por la vida. Cuando la relación comenzó, me dije a mi mismo que esta vez seria diferente y que no volvería a pasar por ese desagradable camino que ya había transitado tantas veces. ¡Y los primeros meses todo marchaba muy bien! Sin embrago, un día como cualquier otro, el fantasma del TOC se hizo presente y me hizo saber que esta seria una relación de tres: mi pareja, yo y él, como invitado indeseado pero recurrente. Cuando esto pasó, en principio, con amargura y un poco resignado, pensé que ya todo estaba escrito, se repetiría la historia, y yo ya me sabia el final de memoria… El TOC sirvió como combustible para la ansiedad, que fue escalando hasta que empezó la pandemia y el aislamiento obligatorio que decretaron acá en Colombia. En mi aislamiento forzado, yo me debatía con las viejas ideas de siempre, llevándome al limite y querer terminar la relación, para después contrarrestar por medio de compulsiones esas sensaciones e ideas que me “asaltaban”.

Durante el encierro, como la ociosidad es la madre de todos los vicios, empece a buscar información desbocadamente por internet sobre lo que estaba viviendo. Leía todo tipo de cosas. Lo que no sabia es que esta era una nueva forma de compulsionar, pues me daba seguridad, disfrazada siempre de un patrón obsesivo. Fue durante esta ociosa búsqueda que de uno u otro modo llegue al canal de Youtube de Alejandro. Al principio veía todo sus videos, y me sentía identificado. Por primera vez alguien le ponía un nombre a lo que yo tenia. No era simplemente que mi vida era así, era una condición que muchas otras personas tienen, y no es algo para avergonzarse o esconder; ¿esconden los diabéticos su condición? ¿Las personas que sufren de presión alta? Claro que no, son condiciones ampliamente conocidas y aceptadas por la sociedad. ¿Por que deberíamos sentirnos marginados los que padecemos TOC? Es simplemente eso, una condición que algunos de nosotros tenemos.

Un buen día, decidí que ya estaba cansado. No quería seguir viviendo así, quería disfrutar mas mi vida, mi pareja, mi familia. Después de haber escuchado muchas veces Alejandro a través de videos, decidí contactarlo. Recuerdo que lo hice con algo de reserva, pues ese pequeño ser dubitativo dentro de mi me susurraba que mi condición no tenia solución y que todo lo que escuchaba no podía ser tan bueno o ser verdad.

Recibí respuesta por parte del equipo de Alejandro y me agendaron mi primera cita virtual. Al principio del tratamiento hubo algunos contratiempos, pues mis dos primeras psicólogas partieron de Psinco a los pocos meses de yo haber comenzado el proceso. Sin embargo, Alejandro en persona se comunicó conmigo y me dio la confianza que estaba buscando en esas épocas de incertidumbre y seguir adelante con mi recuperación. Fue entonces cuando me asignó a Mariela, a quien debo agradecer profundamente por acompañarme y no abandonarme en el proceso.

La terapia, al comienzo consistió en evaluar mis obsesiones de acuerdo a una jerarquía, y de ahí trabajar bajo la exposición con prevención de respuesta. Debo ser sincero, desde el principio tenia profunda confianza en Alejandro y su equipo, así como en la metodología empleada pues ya había leído un poco sobre ella. Lo que mi obsesión quería era una mejoría instantánea, y eso, les cuento, no es razonable. El tratamiento requiere paciencia, constancia, confianza y mucha dedicación. Cuando trabajaba consiente sobre mis obsesiones, con las tareas que me mandaban para casa, la mejoría era constante y palpable. Cuando tenia algunos altibajos y me descuidaba, mi recuperación se tornaba mas lenta. Por eso les aconsejo paciencia y siempre seguir las indicaciones que les dicten, pues solo así, con perseverancia, se empezará a ver resultados que los irán impulsando a seguir cada vez mas.

La terapia no es lineal, habrá días buenos y otros no tanto. Pero vale la pena intentarlo y exponerse a eso que tanto temen. Si el TOC ha condicionado gran parte de tu vida, ¿Qué es dedicarle unos meses de tu tiempo para derrotarlo y desenmascararlo de una vez por todas? A quienes ya están en tratamiento, los invito a que continúen con gallardía en esta importante tarea que se han puesto, y a los que aun dudan y están buscando ayuda, les pregunto, ¿Qué mas esperan? ¿Qué el TOC los siga gobernando? Levántense con valentía, alcen la mirada, y observen que hay toda una vida por delante, y un maravilloso mundo por vivir.

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