TOC Amor Psicólogo Alejandro Ibarra
TOC Amor Psicólogo Alejandro Ibarra

Testimonio de afectada recuperada de TOC Amor con terapia vía online

Hola a todos, tengo tantas cosas que contar acerca de mi proceso de aprendizaje con el TOC que no sé por dónde empezar.

Tengo 35 años y oficialmente padezco de TOC desde los 32, pero supongo que como todos cuando nos diagnostican este trastorno y comenzamos a investigar sobre él, nos damos cuenta que realmente hemos tenido esa personalidad obsesiva toda la vida, desde pequeños.

En mi caso, la primera vez que fui al psicólogo, a pesar de contar con profesionales dentro de mi propia familia, fue a la edad de 32 años cuando me entró una fuerte crisis en la que las dudas acerca de cuánto quería a mi pareja me acorralaron. En ese momento llevaba 4 años con mi novio y teníamos una relación perfectamente sana, basada en la sinceridad, la confianza y el apoyo mutuo. El detonante fue cruzarme una noche de fin de año con otra persona con la que años atrás había tenido la típica relación adolescente que se alarga en el tiempo, pero que realmente nunca fue nada.

Desde ese momento, la ansiedad y el agobio se apoderaron de mí y empezaron los pensamientos intrusivos, pero yo en ese momento todavía no sabía qué me pasaba.

Como empecé a encontrarme bastante mal, hablé con mi pareja y le conté con total sinceridad lo que me estaba pasando; creo que en mi caso esto ha sido clave para afrontar toda la situación ya que, cuando el TOC que padecemos es el relacional, el sentimiento de culpa se vuelve muy fuerte y en mi caso contarle a mi pareja todo me hacía sentirme un poco mejor, por lo menos estaba siendo sincera. He tenido la tremenda fortuna de que mi pareja siempre me ha apoyado, siempre ha sabido que yo le quiero aunque le estuviese contando que me asaltaban las dudas.

Como iba contando, en este momento acudí a una psicóloga que fue la que me diagnosticó TOC. Hice con ella terapia cognitivo conductual y me enseñó técnicas de relajación y de mindfulness, pero nada de EPR y nada sobre un mayor conocimiento acerca del TOC (tipos, subtipos, síntomas…) Con todo ello, conseguí recuperarme y volverme a sentir bien. A ella le agradezco el diagnóstico porque digamos fue la que me puso en la casilla de salida, me dijo que era lo que le pasaba a mi mente y a partir de ahí fui yo la que me puse a investigar.

Desde ese momento me informé sobre cómo se desarrollaba el trastorno y fue ahí cuando por primera vez llegue al término TOC de amores o relacional, término con el que me sentí identificada. No obstante, la recuperación que tuve supuso que me olvidara del tema y siguiera con mi vida.

Pasaron 2 años en los que los pensamientos intrusivos aunque estaban, no me hacían daño, fluían y pasaban de largo en mi cabeza, y así llegó marzo del 2020 y con él la pandemia y el confinamiento. Fue en este momento cuando mi pareja y yo, que llevábamos ya 6 años, decidimos intentar tener hijos, de tal manera que me quedé embarazada. Recuerdo que el día que nos hicimos la prueba del predictor y dio positivo, mi novio me abrazó y me dijo que me quería… un gesto precioso, pero de pronto… sorpresa… un nuevo pensamiento intrusivo se coló en mi cabeza y me hizo tener de nuevo una mala sensación. Semanas después, todavía sin haber llegado a la semana 12 de embarazo, tuve un aborto y es en este momento cuando yo considero que se volvió a desencadenar el TOC que había estado dormido 2 años.

Empezó de nuevo la ansiedad, el sentirme mal y todo ello acrecentado por el cambio hormonal que había tenido y por la situación de pandemia en la que ya estábamos metidos de lleno. Fue en este momento cuando volví a leer y buscar sobre el TOC (realmente estaba compulsionando, pero yo no lo sabía) no obstante esa compulsión fue la que me hizo llegar a los vídeos de Alejando Ibarra hablando sobre el TOC y concretamente sobre el TOC de amores y una técnica que yo no conocía, EPR.

Como ya sabía que era lo que me estaba pasando, no tardé en ponerme en contacto con él y comenzar con la terapia; pero fue justamente en ese momento cuando volví a quedarme embarazada, lo que supuso un nuevo cambio hormonal fuerte dentro de mi que me dejó en el peor momento psicológico de toda mi vida. Las obsesiones con mi pareja se descontrolaron, desde si realmente lo quería, hasta que nos íbamos a separar y tendríamos que compartir la custodia del bebé, o incluso ir por la calle y pensar que estaba mirando a otros chicos porque el mío no me gustaba, o comparaciones constantes con otras parejas… cualquier cosa desencadenaba pensamientos, obsesiones, y en mi caso también muchas sensaciones, malas sensaciones. Y que hicimos para pararlo??? Pues EPR, EPR y EPR.
En mi caso concreto y creo que especial, mi tratamiento ha durado un año y de esos 12 meses, 9 he estado embarazada; es decir, he estado en terapia todo mi embarazo.

He de decir que al principio no confiaba mucho, me resultaba absurdo lo que hacíamos y por ello mis primeras sesiones no me las tomé muy en serio. Hasta que me dije… me encuentro mal y no tengo otra opción… o intento recuperarme o así me voy a quedar y a partir de ahí me puse más en serio y me comprometí con la terapia.
Es una realidad que el proceso de recuperación es duro, xq como ya sabemos, los pensamientos del TOC reflejan nuestros miedos y a nadie le gusta enfrentarse a sus miedos, pero puedo decir que aunque duro, la EPR es una técnica efectiva. Va dando resultados poco a poco, casi por arte de magia; lo cierto es que un día te encuentras un poco mejor, y al siguiente otro poco mejor, y remontas las siguientes dos semanas y a la tercera otra vez mal, pero sigues haciendo EPR, y otra vez mejor… hasta que llegan los días en que ya no tienes tantos pensamientos ni tantas sensaciones, o cuando las tienes reaccionas de manera diferente a ellas porque sabes que no es cierto lo que te hacen pensar o sentir.

A día de hoy y ya de alta, quiero daros ánimos a los que estáis todavía en el camino; solo puedo deciros que se puede, los pensamientos, obsesiones y sensaciones se acaban yendo. Sé que es jodido, hay que transitar la oscuridad, pero os aseguro que al final se van. También creo que es importante saber que parte del proceso de recuperación consiste en aceptar que nuestra mente funciona de esta manera y que posiblemente nos sigan llegando pensamientos intrusivos, pero en ese momento ya sabremos que no son la realidad y los veremos pasar e irse, fluirán y nosotros fluiremos como ellos. Como consejo, ya que para mi fue una de las mayores piedras en el camino, no caigáis en la trampa de “lo mío no es TOC”… creo que es un pensamiento que todos tenemos y para mi fue de los más dañinos pues no me dejaba avanzar.

Por último agradecer a Alejandro este año de terapia y reconocerle el gran conocimiento y formación que tienen tanto él como su equipo con este trastorno. Y agradecerle también a mi novio que no me haya soltado de la mano, gracias a eso ahora tenemos un precioso bebé y hemos formado una familia ?

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