Testimonio de afectado recuperado con TOC Puro

Hola, les escribo para contarles mi historia con el TOC.

Mi nombre es Ariel, tengo 38 años.

Todo comienza desde niño, aproximadamente a la edad de 10 u 11 años, ya presentaba algunas obsesiones relacionadas con lo religioso y mucho miedo a la brujería, lo que me generaba mucho malestar, también miedo a las enfermedades, a contagiarme de sida por el tan solo hecho de saludar de mano a una persona, todo esto me generaba mucha ansiedad, preocupación e incertidumbre. En aquel tiempo visité un psicólogo, que en realidad no ayudó en nada el proceso, ni siquiera le dijo a mi mamá que era lo que me pasaba, así que lo abandoné.

Al pasar los años, tuve que aprender a convivir con este tormento, sin saber lo que me ocurría.

Ya en mi adolescencia visité un psiquiatra, y 2 psicólogos más, los cuales fueron de muy poca ayuda, y como la vez anterior, ninguno de ellos pudo explicarme o diagnosticar mi problema, así que abandoné estas terapias, muy frustrado..

A todo esto, siempre estuve en constante búsqueda en Internet, para buscar alguna solución o saber específicamente que me ocurría.

Por mucho tiempo, le puse nombre a mi condición, y aseguré que lo que me pasaba era que presentaba un trastorno de ansiedad, pero no estaba seguro de esto, tenía mis dudas, a lo cual mi búsqueda en Internet continuó incesantemente. A todo esto, con tanta búsqueda por la web, también llegué a pensar que podía ser un TOC, pero lo descarté, ya que lo que leí muchas veces, era en gran parte relacionado al conocido TOC de limpieza, de lavado de manos etc.. y mi caso, no iba por ese lado.

Hasta que un día, buscando en YouTube, encontré un video de Alejandro Ibarra, el cual hablaba del TOC, pero no del TOC relacionado con la limpieza, sino del TOC PURO, el cual yo jamás había escuchado, empecé a ver el video, y fue como si ya por el tan solo hecho de verlo, me había sacado un gran peso y sufrimiento de encima… por fin después de tantos años buscando nombre a mi condición, ya sabía lo que me ocurría, me identifiqué plenamente con lo que decía, a lo cual mi problema ya tenía nombre y apellido: TOC PURO.

Luego me puse en contacto por correo con Alejandro, al cual me asignó a la psicóloga de su equipo Vanesa. Empecé el tratamiento con ella, en la primera sesión le expuse mi problema, a lo cual me explicó claramente el proceso a seguir. Desde la segunda sesión empezamos con EPR, el cual era algo nuevo para mí.

Pasando los meses fui mejorando poco a poco, y teniendo mucho menos obsesiones, recordaba ese túnel oscuro en el cual me mantuve sin salida, y que ahora estaba viendo una pequeña luz de esperanza al final de este túnel.

En todo el proceso me sentí muy acompañado por mi psicóloga, cuando ya realizaba exposiciones en casa yo mismo, si tenía alguna duda relacionada a la EPR o de cómo realizarla de forma adecuada, le escribía a Vanesa, y ella me guiaba para realizarla de la mejor manera.

Al día de hoy me encuentro mucho mejor! quizás de repente tengo una obsesión que otra, pero lo más importante que tengo ahora, y quizás lo que más valoro en todo este proceso, es lo aprendido, el cual atesoro en mi mente y también en un cuaderno, en el que anoté todo lo más importante que aprendí, relacionado a como realizar la EPR.

Siento que quizás, al tener una personalidad un poco obsesiva, con el tiempo puedan volver algún pensamiento u obsesión a atacarme, pero siento que ya tengo las herramientas necesarias aprendidas en este camino, como si fueran un kit de sobrevivencia que llevo en una mochila, para poder hacerle frente a cualquier pensamiento u obsesión.

Agradezco al equipo de Alejandro Ibarra, y muy especialmente a Vanesa por su simpatía, apoyo incondicional y sus mensajes de motivación y ánimo que me enviaba a través de WhatsApp.

A todos los afectados por el TOC que están leyendo este testimonio, les digo que si se puede salir de esta condición, lo más importante es colocarse en manos de verdaderos especialistas en la materia, para así no estar perdiendo ni tiempo ni dinero en vano.. y por supuesto, que sean perseverantes, disciplinados en lo que aprendan, y nunca pierdan las esperanzas , a pesar de tener caídas, es parte del proceso de recuperación.

Saludos….

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