TOC Homosexualidad PSINCO Alejandro Ibarra
TOC Homosexualidad PSINCO Alejandro Ibarra

Testimonio afectado recuperado con TOC de Homosexualidad

Buenos días.

Mi nombre digamos que pudiera ser Luis, Laura, Pedro, Sergio, Noelia… No importa el nombre ya que sé que hay un montón de personas con este problema y cada una tiene nombre y apellidos y una historia detrás.

Un problema que habrá gente que crea que es absurdo… Pero os aseguro que para las personas que lo sufrimos no tiene nada de banal. Es más, puede convertirse en un verdadero infierno y restar tanta calidad de vida como para llegar a anular a una persona en su día a día. Hay muchos tipos de trastornos relacionados con las obsesiones, en mi caso ha sido el TOC homosexual.

Todo este problema estalló sobre los 26 años tras una ruptura sentimental (aunque ya había dado, tras analizarlo detenidamente en varias ocasiones, señales en mi infancia con otro tipo de obsesiones, algunas como que les ocurriera algo a mis padres, quedarme sin pelo etcétera) Pero fue con esta obsesión ante la posibilidad de ser homosexual la que me provocó unos niveles de ansiedad y malestar profundos que llegan a anularte.

Busqué soluciones, leí todo lo que pude al respecto, acudí a psicólogos… Y en cierta manera me ayudó en esos momentos porque verbalizar y sacar dicho terror ante un profesional reducía mi ansiedad y me hacía ver lo absurdo de dicho pensamiento…

Pero cuando volvía a mi rutina y mi vida todo se volvía a enrevesar, crecía la ansiedad a unos niveles insufribles y llega a afectarte tanto que terminas por vivirlo en secreto y con unos sentimientos de frustración, vergüenza y miedo todo mezclados, que te hacen distorsionar tu vida y tu realidad.

Creedme que sin saberlo, podéis tener a alguien cercano que esté sufriendo lo mismo o alguna otra obsesión parecida, y probablemente no sospechéis ni lo más mínimo, porque la vergüenza que pasamos los que sufrimos algo así es superior a la capacidad de pedir ayuda…

He lidiado con esa inseguridad, porque al final las obsesiones son inseguridades a fin de cuentas, y un buen día, tras muchos desvelos, búsquedas de razones por las que le pasa a uno algo así etcétera encontré la página de PSINCO de Alejandro Ibarra… Y todo empezó a cambiar.

Me puse en contacto con ellos esa misma tarde y a los 15 minutos me llamaron. Lo primero que quiero deciros es que es muy reconfortante darte cuenta que no estás sólo, que no eres un bicho raro al que le sucede esto porque eres único y te ha tocado a ti, que hay más personas con sufrimientos iguales, similares o de otro tipo… Y eso reconforta porque te das cuenta que si hay más personas como tú con este problema, debe haber soluciones.

El camino que empecé con Vanesa, mi terapeuta, fue duro, no os voy a engañar, a veces desagradable, percibes sensaciones físicas y emocionales muy duras porque la mente te ataca de una manera cruel si no la sabes controlar… Y ojo… Que esto no tiene nada que ver con la orientación sexual al igual que la obsesión por la religión no tiene que ver con las creencias religiosas de uno o el TOC higiénico con ser más o menos limpios y aseados…

Es algo relacionado a las emociones, inseguridades y miedos de una persona y atacan donde saben que eres más vulnerable. El camino es duro, cuesta hacer entender a tu mente lo que es real de lo que no lo es…

Ayuda mucho también tener la mente abierta y ser flexible con uno mismo y la terapia… He tenido la suerte de ir mejorando en un espacio de tiempo bastante corto teniendo en cuenta la cantidad de años en que este miedo me ha atacado durante períodos de mi vida, unos más duraderos que otros… Pero todos con un denominador común que han sido épocas de mucho estrés y cambios importantes. Sed valientes, intentadlo, no os dejéis vencer porque hay solución y no estáis solos en esta desagradable experiencia. Todo tiene solución pero hay que querer, mostrar fuerza de voluntad y domar el ruido de nuestras mentes con el apoyo de vuestro terapeuta.

Gracias a PSINCO, a Alejandro Ibarra por dar una esperanza a personas que nos sentíamos incomprendidas ante nuestro “monstruo” porque no encontraba, como era mi caso, profesionales de la salud mental y emocional que entendieran plenamente lo que me pasaba, y ante todo muchísimas gracias a Vanesa, mi psicóloga, por la gran profesionalidad y humanidad mostrada durante mi terapia. Agradecerte el haber hecho tan fácil el compartir este sufrimiento contigo, con la vergüenza que conlleva a las personas que lo sufrimos, como en mi caso, este TOC homosexual.

Os deseo mucha suerte para vuestra tarea en el futuro, más apoyo por parte de las instituciones públicas en un tema tan delicado y tan importante como es la salud mental de la población y más en estos tiempos tan extraños, y agradeceros la valentía de pensar en las personas que no encontrábamos explicación a lo que nos sucedía y enfocar las soluciones a las mismas.

Un beso fuerte para todos vosotros y gracias.

EFE.

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