Testimonio de afectado recuperado de TOC Existencialista con terapia vía online

TOC existencialista Psicólogo Alejandro Ibarra
TOC existencialista Psicólogo Alejandro Ibarra

“Buenos días o tardes depende de donde me estés leyendo.

Soy Juan, 22 años, estudiante de Derecho y ahora de Filosofía, abogado en prácticas y español.

Mi historia tiene un tiempo ya y si escribo esto no es por que me lo haya pedido Vanessa – que también- sino porque quiero que su lectura sea de algún modo provechosa si te encuentras en un primer momento de tratamiento.

Voy a dividir este pequeño texto en varias partes, contando mi historia con las obsesiones en primer lugar.

En febrero de 2018, cuando me encontraba todavía en el primer curso de Derecho me encontraba en una situación personal extraña. Siempre tuve complejos e inseguridades aunque no lo supiese. Tras mi primera experiencia amorosa de mas allá de un beso pese a que fue corta, esta terminó para mi realmente mal puesto que fui tratado de una manera despreciable.

No me victimizo, nada más lejos, puesto que yo era muy inocente y la chica muy inmadura. Una tarde fume un poco de marihuana con unos amigos (no consumía habitualmente, de hecho de manera muy ocasional) con la mala suerte de sentarme mal. Empecé a pensar en la historia de un chico que se suicidó tras fumar porros y me emparanoie en que me fuera a pasar lo mismo, obviamente muy irracional todo.

Recuerdo que ahí empecé a compulsionar diciendo que yo no quería y reasegurandome. Poco a poco sin yo darme cuenta los pensamientos fueron mutando y sin saberlo había desarrollado un trastorno obsesivo compulsivo. No lo pude saber puesto que las compulsiones nunca jamás eran físicas siempre mentales.

La cosa se estabilizó más o menos, pero porque salía mucho e iba al gym y esas cosas me evadían pero siempre estaba con la obsesión y compulsiones aunque no sabia q las tenía. Llegué a pensar de todo hasta q tras ver videos de YouTube todo el rato (nunca hacer) me convencí de que era ansiedad y ya está.

Fueron meses y años angustiosos como ahora diré. En septiembre del 18 tras probar mierdas de autoayuda que no recomiendo pq son generales y siempre se basan en pensar algo (pnl por ejemplo, mantras) pensando todavía q era ansiedad compré vive sin ansiedad. Casi que te diría que esto me hizo empeorar. Es un buen método de desarrollo personal pero ni de coña sirve con el TOC y por eso no voy a explicar de qué trataba. A todo esto cuando tenía días de crisis llegaba a casa a contarle a mis padres . Estos ni comprendieron ni comprenden. Siempre he estado solo en este camino.

Lo único bueno de buscar por Internet fue entender que nunca debía de parar mi vida por esto (aunque yo cuando no hacía algo compulsionaba mentalmente constantemente). Este segundo año de universidad fue una mierda porque estaba estancado con El TOC. Me sentía raro constantemente y solo disfrutaba estando con alguien o haciendo algo.

No hablaba con mis padres porque me di cuenta que era inútil. Remarcar que no sabía que era TOC. Llegado el verano trabaje en ventas cosa q se me dio bien y me daba más dinero del que necesitaba viviendo con mis padres por lo que decidí ir con terapia. En agosto del 19 empecé. La chica fue de gran ayuda puesto que gracias a ella mejore en muchas cosas y solucione muchos problemas internos. Los pensamientos me decía que eran como fantasmas que tapaban toda la mierda de detrás y que tenia q dejarlos estar.

Me fui de Erasmus mientras hacía videollamada con ella y como digo mejore un montón hasta el punto de superar esos pensamientos. No obstante , después de llegar a mi ciudad no paso mucho tiempo a obsesionarme esta vez con la muerte y cosas relacionadas. Recuerdo unos días fatal y frustrado porque me recordó a esos primeros momentos con la anterior obsesión y no quería volver ahí. Ya no tenía casi dinero y no había encontrado trabajo de verano pero aún así le eche huevos y llame a Alejandro Ibarra porque estaba claro que esto no tenía que ver con otros problemas pasados. Finalmente empecé con Vanesa.

Cuando le dije a mis padres todo esto se lio parda y decidí que estaba solo en esto y que no pasaba nada. Vanesa siempre fue genial conmigo y tras un par de sesiones ya había identificado muchas compulsiones y un poco el mecanismo aunque todavía me quedaba. Porque el TOC no sólo es con pensamientos verbales, sino sensaciones e imágenes. No fui el mejor paciente porque hacia 1 EPR a la semana.

Mientras mi madre medio se enteraba de las terapias aunque se lo intentase esconder pero no fue posible. Bueno, en enero del 21 empecé a tomármelo más en serio e hice un par de semanas EPR casi todos los días. Llegando a llorar. Me di cuenta que esto era la clave porque sin darme cuenta estaba mejorando mucho (tened en cuenta que venia de probar muchas técnicas no malas si no mal usadas y de terapia cognitiva). Luego hice un par de sesiones en casa de un amigo que lastimosamente no puedo ya porque se mudó y me sirvieron puesto que aprendí a exponerme a sensaciones cosa que me costó meses. Le di a la EPR de nuevo y en seguida mejore también porque era mi último reducto. Ahora no he podido hacer lo que debería que es EPR por lo menos cada semana porque se me olvida y la última sesión ya que mi madre se enfada a un nivel Increíble. No es que no tenga pensamientos malos si no que estoy empezando a aprender a relacionarme con ellos de una manera normal y saludable.

Yo sé que poco a poco esto calara profundamente en mi personalidad. Porque no es solo superar una obsesión. Esto te hace ser mas flexible y tolerar la incertidumbre. Mi único objetivo además de poder empatizar es deciros que aunque nadie os apoye y tengáis que pedir sitios a amigos que es lo que voy a hacer yo de nuevo para mi última sesión es que tiréis para adelante. Que hagáis los deberes bien y no como yo al principio porque os garantizo que mejorareis como yo. A veces noto como me enganchó con algún pensamiento pero cada vez es más espaciado y menos largo por vez. Y desde luego no me acaba importando.

Un abrazo y a haced lo que toca que no somos víctimas si no personas que debemos aprender y cambiar y ver la vida desde una perspectiva adaptativa y madura”.

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