Psicólogo Alejandro Ibarra TOC Amor
Psicólogo Alejandro Ibarra TOC Amor

Testimonio de afectado recuperado de TOC Amor con terapia vía online

Mi nombre es Juan y os escribo desde España.

Aunque siempre había sido una persona que daba muchas vueltas a las cosas, y que en determinados momentos y situaciones me sentía especialmente nervioso, no fue hasta cumplidos los 40 años cuando realmente me sentí desbordado y necesitado de ayuda psicológica.

Fue durante el confinamiento, y tras haber estado hospitalizado primero por Covid 19, y luego por una intervención quirúrgica de urgencia, el momento en el que la ansiedad me invadió y tomó el control de mi vida.

En un principio comencé a obsesionarme con que podía padecer una enfermedad grave. Pasaba todo el día haciendo comprobaciones, me sentía muy nervioso, con un malestar muy intenso y me costaba mucho conciliar y mantener el sueño.

Perdí completamente la alegría, las ganas de interaccionar con el resto de personas y se me hizo muy complicado poder mantener la atención en el trabajo.

Empecé a ir a terapia psicológica, y aunque cambié en tres ocasiones de terapeuta, ninguno conseguía reducir mi malestar. Es más, la situación fue emporando y comencé a obsesionarme con que tal vez no quería a mi pareja como ella se merecía, pero el simple hecho de pensar en la separación me provocaba una ansiedad extrema.

También empecé a fijarme obsesivamente en el físico de mi pareja y a agrandar patológicamente cualquier pequeño defecto. Llegó un momento en el que lo pasaba realmente mal cuando iba a entrar en casa, pues pensaba que el TOC se iba a disparar e iba a empezar el sufrimiento.

En esos momento donde afloraban las dudas, comenzaba a compulsionar buscando incesantemente en internet casos que fueran similares al mío, y que me proporcionaran la certeza de que lo que estaba pensando, no era cierto.

También hacía multitud de reaseguraciones, y preguntaba a mi entorno cuál era su percepción de mi relación.

Así, las obsesiones me tenían atrapado todo el día, y tenía miedo hasta de ver la televisión, pues todos los sucesos que veía en ella, pensaba que me podía ocurrir a mí. De hecho, cuando a través de mis búsquedas compulsivas por internet, encontré que mi problema podría ser TOC, y leí los distintos tipos y subtipos de este trastorno que existían, comenzaron a abordarme pensamientos intrusivos que me provocaban un gran desasosiego, pues pensaba que todos podían afectarme a mí (daño, pederastía, etc..).

La situación se volvió desesperante, ya que no sólo tenía dudas sobre mi relación de pareja, sino que también tenía miedo de poder hacer daño a mis hijos. Fue en ese momento cuando mi médico me prescribió medicación y a través de los vídeos que encontré en internet conocí al equipo de Alejandro Ibarra.

A partir de aquí contacté con ellos, y tuve la suerte de conocer a Vanesa, una excelente terapeuta, que me presentó la EPR y que me ha ayudado enormemente a recorrer este arduo camino hacia la recuperación con sus consejos.

En un principio las exposiciones eran más molestas, pero poco a poco la intensidad del malestar se fue reduciendo.

Considero muy importante las herramientas que me ha enseñado para ser capaz de controlar a este molesto enemigo que es el TOC, y puedo deciros que durante los meses que ha durado el tratamiento he mejorada sustancialmente mi calidad de vida.

Por fin he vuelto a recuperar las riendas de la misma y soy capaz de disfrutarla a pesar de que en determinados momentos me asalten los pensamientos intrusivos, que a día de hoy soy capaz de gestionar. Mucho ánimo a todos, y sed conscientes que con perseverancia y la ayuda de un buen terapeuta, como es el caso de Vanesa, el TOC tiene solución. No te rindas, ¡y a por ello!💪💪

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