TOC Relacional Psicólogo Alejandro Ibarra
TOC Relacional Psicólogo Alejandro Ibarra

Testimonio de afectada recuperada de TOC Relacional con terapia online desde Madrid.

Mi TOC empezó realmente hace 5 años, aunque ni siquiera me di cuenta.

Estoy casada hace mucho tiempo, conocí a mi marido en la adolescencia, y todo genial, nos llevamos bien, nos queremos y respetamos y siempre encontramos solución a los problemas típicos del matrimonio.

Hasta ese momento no me había replanteado mi relación ni una sola vez.

Pero en un viaje por trabajo conocí a uno chico que de entrada me pareció súper guapo, amable y encantador.

Todo siguió como si nada, a la vuelta del viaje seguí mi vida sin darle demasiada importancia a esta idea.

Pero en otros viajes de trabajo seguía coincidiendo con él, hasta que en uno de esos viajes y con algo de estrés, soñé que estaba plenamente enamorada de él, pero un sueño real y vívido, hasta el punto de creer que había sido por algo, que tenía un significado en mi vida (aquí el conocimiento de la filosofía de Freud no ayudó).

Esa idea sin darme cuenta se fue haciendo más y más grande hasta el punto que solo pensaba en eso todo el día.

A la vuelta de dicho viaje le conté a mi marido lo que me amargaba los días, pero él no le dio ninguna importancia y a mí parece que se me pasó, pero solo por un tiempo, porque poco a poco ese pensamiento volvía, y si estaba enamorada de ese chico, y si tendría que dejar a mi pareja, siempre siempre estaba ahí ese pensamiento. Y poco a poco ocupó más tiempo en mí, de día, de noche, nada más levantarme, comparando relaciones, me fijaba en quienes seguían juntos, o separados, porqué se separaban…si lo quería o no, si estaba enamorada o seguía con él solo por costumbre, que pasaría si me tuviera que separar, etc.

Hasta el punto que solo pensar en este chico me hacía daño porque pensaba que estaba totalmente enamorada y tenía que dejar a mi marido, lo que por otra parte me destrozaba, también me destrozaba tener que contarle lo que me pasaba, me daban taquicardias diarias (hasta el punto que me hice pruebas porque pensaba que tenía algo de corazón), se me aceleraba el pulso a veces hasta acabar sudando solo con verlo entrar por la puerta o verlo sentado y pensar que tenía que dejarlo, etc. Sufría mucho por pensar en no quererlo.

Sin embargo, por otra parte, seguía mi trabajo como si nada, hacía deporte o quedaba con amigos, aunque mucha parte del tiempo estaba ausente, mi familia tampoco notó nada (o eso creo) porque me costaba y me cuesta muchísimo mostrar mis sentimientos, y por tanto tampoco podían ayudarme.

Solo tenía a mi marido que por otra parte era justo el que me causaba ansiedad y estrés permanente.

Con el paso del tiempo la ansiedad subió tanto que acudí a un grupo de psicólogos especialistas en TOC porque me pasaba horas y horas buscando y reasegurándome en internet si tenía pensamientos obsesivos o era simplemente que tenía que dejar a mi pareja, aunque no quería.

Y me ayudaron durante un tiempo, pero rápido volví al malestar y fue entonces cuando encontré a Alejandro Ibarra, quien me asignó a Vanesa, que me ayudó a vivir con incertidumbre, lo primero que me sorprendió fue la técnica EPR, en la que no confiaba nada al principio, lo hacía pero me daba la sensación de que no funcionaba o era una pérdida de tiempo…pero poco a poco, con paciencia y un poco sin saber cómo fue funcionando, bajó mucho la ansiedad, pensamientos, emociones e incluso imágenes seguían ahí, pero no hacían tanto daño, estaban pero empezaban a molestarme menos y podía estar más presente.

A día de hoy me siento mucho mejor y la terapia de EPR no fue tan larga como pensaba, mucha comprensión y dirigirse a lo importante por parte de Vanesa fue fundamental, y aunque sigo teniendo esos pensamientos y sobre todo emociones de malestar, sé por qué suceden y lo que tengo que hacer.

La terapia y Vanesa me han ayudado a entender muchas cosas, me ha explicado, ha tenido calma y sobre todo he sentido que estaba ahí en todo momento.

Y aunque intento no molestarla por ella y por mí, que necesito andar sola, sé que estará ahí si la necesito.

Muchísimas gracias, espero poder ayudar también con este testimonio, porque todos los TOC no son iguales, aunque seguro que alguien encuentra alguna característica en la que se pueda identificar.