Psicólogo Alejandro Ibarra TOC Amor
Psicólogo Alejandro Ibarra TOC Amor

Testimonio de afectada recuperada con TOC Amor con terapia vía online

Hola a tod@s mi nombre es Davinia, tengo 34 años y vengo a contaros mi historia.

Nunca imaginé, estar en la posición de contar mi testimonio para ayudar a personas que a día de hoy están pasando por esta dura batalla como es el TOC. Después de 12 duros meses en terapia, me han dado el alta.

Tengo una mezcla de sentimientos y estoy muy emocionada, así que voy a pasar a contaros mi lucha.

No sé decir cuando empezó a llamar a mi puerta este monstruo, pero desde pequeña le daba muchas vueltas a las cosas, era muy sensible ante la relación de mis padres, me afectaba y me dolía en exceso.

Siempre me decían que tenía manías y era muy «rara», eso me dolía y crecí con ello, pero en la edad adulta de los 20 a los 22 comenzó mi primera crisis donde las obsesiones empezaron, no quiero extenderme mucho en ello porque como sabéis el TOC muta y tiene diferentes temáticas, en mi caso tengo un TOC puro.

Comencé con Psicólogos y psiquiatras, me mandaban medicación que me era útil pero solo lo dormía, podía tirarme así algunos años y pensaba que era una racha de ser más nerviosa y tener ansiedad.

He acudido a infinidad de terapias intentando solucionar ese «algo» que nunca sabía que era.

En el tema pareja me daba cuenta que siempre se repetían patrones de conducta por mi parte y relaciones dolorosas, traumáticas y que no permanecían por un periodo prolongado de tiempo.

Cuando empecé con la relación anterior a la actual, un día estando en el trabajo llegó el pensamiento «¿Y si no la quiero?», recuerdo como si fuese ahora el dolor y la ansiedad que aquello me causó, llevábamos poco tiempo e íbamos a irnos a vivir juntas y de ahí comenzaron dudas constantes, miedo a pensar que: ¿Si no la quería como iba a seguir?.

Preguntas y respuestas mentales donde yo sola me decía en una de esas rupturas ¿ves?, no estás tan mal eso es porque no la quieres y más daño me causaba. En ese tiempo estaba pasando un periodo de estrés y miedo al fracaso en mi relación, busqué en Internet y me calmó el saber lo que era el nombre que tenía porque me sentía que era algo que tenía nombre y apellidos y yo no estaba loca, volví a mi psiquiatra y a varios psicólogos, pero a veces notaba que empeoraba y no salía de ese bucle y seguía mal, frustrada, ansiosa y al final terminé la relación, por lo que el TOC ya estaba conmigo y venía para quedarse por un largo tiempo.

Cuando tienes un TOC de amor, romper la relación es una reaseguración muy frecuente para verificar que la relación no va bien y en cierto modo, adormeces un poco al monstruo pero después te das cuenta que no, que simplemente ha sido evitado y no enfrentado.

Cuando terminé esa relación automáticamente comencé con otra donde también lo pasé mal y no llegó a nada. Justo después empecé con mi actual pareja, ya nos conocíamos de hace unos años y nuestra relación comenzó con mis miedos y mi TOC sin saberlo y a eso le sumamos que ella tenía que irse fuera por trabajo durante 7 meses, por lo que llevamos una relación a distancia y a eso le sumamos también la pandemia y yo viviéndolo sola. Todo era maravilloso y un cuento de hadas a través del teléfono, pero mi cabeza ya empezaba a obsesionarse y a tener miedos descomunales a que no saliese bien, a que de nuevo me volviese a salir mal, a volver a sufrir y así viví 7 meses más el confinamiento.

Tampoco le contaba que anteriormente había estado mal en psicólogos y psiquiatras porque eso es algo que nos avergüenza a la gran mayoría de la sociedad, hablar de un problema mental, enfermedad, o trastorno es algo que es un tema muy tabú aunque cada vez menos.

Durante ese tiempo no estaba en psicólogo ni psiquiatra, tenía una terapia holística alternativa intentando averiguar el por qué me pasaban ciertas cosas. Llegó el día en el que ella llegaba y yo tenía pánico, miedo, todo junto, en vez de tener solo esa ilusión por comenzar y poder vivir por fin nuestra relación, tenía ansiedad y mucho miedo.

A los pocos días de vivir juntas las dudas en cuanto a tema sexual y afectivo llegaron a mi mente de manera muy intensa, pero esta vez mis dudas no eran de mi hacia ella, sino dudas de sus sentimientos hacia mí.

Recuerdo entrar en Internet y quedarme durante horas investigando como debía ser una relación para que funcionase, como debía ser el sexo, leyendo horóscopos para comprobar compatibilidad entre nosotras, haciendo test de parejas, contando a mis amigas compulsivamente lo que yo pensaba, todo lo que os cuente es poco.

Recuero aquella época como una tortura y empecé a compulsionar con mi pareja, lo cual a ella le empezó a crear una especie de trauma : por lo que la relación se basaba en discusiones, enfrentamientos y quejas constantes por mi parte. En ese momento yo aún evitaba decirle todo y controlaba mucho mis impulsos para que no viese algo de mi que le hiciese pensar que yo estaba loca, por lo cual yo sola me comía toda esa ansiedad.

Una noche tenía grandes niveles de ansiedad y no paraba de buscar en Internet hasta que por casualidad me encontré con Alejandro Ibarra. Descubrirlo me dio tal felicidad, tranquilidad, saber que realmente esto tenía solución que a la mañana siguiente le escribí, automáticamente él me llamó y comenzamos la terapia, pero a partir de ese momento empezó mi lucha real. Mi primera psicóloga fue Emilia, con ella comencé a hacer la EPR sintiendo unos niveles de malestar muy elevados, no me saltaba ninguna exposición en casa, jamás falté a ninguna sesión, me implicaba al máximo para conseguir que ese malestar desapareciese de mi cabeza lo antes posible.

Recuerdo que fueron meses muy duros, las discusiones con mi pareja iban creciendo, ella no llegaba a entender mi problema o no sabía gestionarlo y eso me generaba un nivel de frustración enorme, mi autoestima fue desapareciendo hasta sentirme la persona más insegura del mundo, evitaba ir a reuniones porque no quería que nadie notase mi malestar, que me viesen como una persona introvertida, amargada… eso me generaba tal dolor que acabé creando mi propia burbuja donde me sumergí.

Empecé a pasarlo mal en mi trabajo, teniendo grandes crisis de ansiedad, evitaba entrar en redes sociales porque cada vez que abría Instagram y veía publicaciones de parejas eso era un dolor inexplicable, comparaciones constantes con mi relación y ver que la mía era una mierda. Cuando emitían el programa de la Isla de las Tentaciones o First Dates recuerdo que si estaba puesto tenía que apagar la tele, en fin fue horrible, mi psicóloga dejó de trabajar con Alejandro para seguir por su cuenta y yo pues decidí seguir con ella porque ya había mil dudas por todo.

Si lo que me pasaba era TOC, si la terapia sería efectiva, si eso que me pasaba se iría, empecé a entrar en una depresión. Dejé de tener ilusión por las cosas que antes tenía: hacer deporte, cuidarme etc.. Bajé muchísimo peso.

Decidí seguir con Emilia, al poco tiempo me dijo que ya me quedaba poco de tratamiento pero yo empecé a sentirme peor a dudar de todo y algo dentro de mi me decía que debía ponerme de nuevo en contacto con Alejandro y así hice. Este tipo de trastorno es muy complicado y genera muchísimas dudas en todo y quizás debes estar muy preparado para hacer frente a la terapia y el tiempo adecuado. Me asignó a Sara, la que ha sido mi psicóloga hasta ahora, esta vez volvía a ser supervisado por Alejandro lo que me dio más calma.

Ha habido muchas subidas y bajadas, he tenido crisis muy duras, muchas caídas y un gran desgaste emocional que tapaba consumiendo alcohol e incluso pensar en acabar con todo.

Siempre me he considerado una persona fuerte y luchadora pero en este caso no veía a esa persona por ningún lado.

He hecho sufrir a personas de mi alrededor incluida mi pareja que vivía constantemente esto de cerca porque era a ella a quien le perjudicaba en primera persona y me he sentido tan frustrada que jamás nadie podrá entender ese dolor, solo los que sufrimos esto. Al final te das cuenta que esto sólo depende de ti y que hacer que otros entiendan lo que estás pasando genera más desgaste aún.

Podría pasarme horas escribiendo porque si con esto puedo ayudar a una sola persona ya me siento agradecida, se que en los días malos leer esto nos impulsa a tener algo más de esperanza.

Sólo deciros a tod@s que se puede, se supera y aprendes a vivir con ello, el TOC te hace mucho más fuerte y aunque ahora penséis que no, es real.

Dominar y controlar la mente es la tarea más difícil que existe, pero cuando la dominas te hace sentir poderosa.

Quiero agradecer a Sara mi psicóloga que me ha acompañado en este largo recorrido siempre transmitiéndome calma e impulsándome a seguir luchando, es una gran profesional. Agradecer a mi madre que ha sido un gran apoyo para mí en todos los niveles, a mi pareja por seguir a mi lado en todo el recorrido.

Pero especialmente quiero agradecérmelo a Mí por mi implicación, mi fuerza y mi coraje para luchar contra esto al fin y al cabo solo yo sé mi historia.

Ánimo a todos, sed fuertes y luchad con todas vuestras fuerzas SE PUEDE.

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